estaba un día el ...
Estaba un día el papá de Panchito muy enojado y Panchito le pregunta:
¿Estás de genio papá?
Sí, contesta el papá.
¿Y tú eres de los genios que conceden, un deseo o tres?
¿Estás de genio papá?
Sí, contesta el papá.
¿Y tú eres de los genios que conceden, un deseo o tres?
genio paciente
Se encuentra una persona una lámpara, la limpia y de ella sale un genio diciéndole que esta muy agradecido por haberlo liberado de ella y que por consiguiente le concederá un deseo.
Él le pregunta ¿lo que yo quiera?
El genio contesta: Sí, para mi nada es grande. Lo que para mí es un segundo, para ti es una eternidad y lo que para mí es un centavo para ti es un billón de dólares.
Dice él, "como muestra de mi poca ambición, dame un centavo", le contesta el genio, "si como no, espérate un segundo".
Él le pregunta ¿lo que yo quiera?
El genio contesta: Sí, para mi nada es grande. Lo que para mí es un segundo, para ti es una eternidad y lo que para mí es un centavo para ti es un billón de dólares.
Dice él, "como muestra de mi poca ambición, dame un centavo", le contesta el genio, "si como no, espérate un segundo".
genio sin casa
Viene un vagabundo caminando, cabizbajo y triste cuando de pronto, en el suelo, ve una lata de sardinas. Sin interrumpir su paso, le da un puntapié a la lata y sin esperarlo; sale un genio de adentro del envase y le dice:
¡oh! Vagabundo, por haberme salvado te concederé un deseo, pide.
El vagabundo, repleto de alegría le dice:¡genio!, yo quiero una casa bien grande, bien grande, con columnas de mármol y fuentes de...
en eso el genio lo interrumpe:
¡Si hombre!!!, ¿Acaso no me ves a mí viviendo en esta lata de sardinas?.
¡oh! Vagabundo, por haberme salvado te concederé un deseo, pide.
El vagabundo, repleto de alegría le dice:¡genio!, yo quiero una casa bien grande, bien grande, con columnas de mármol y fuentes de...
en eso el genio lo interrumpe:
¡Si hombre!!!, ¿Acaso no me ves a mí viviendo en esta lata de sardinas?.
genio sordo
Un hombre entra en un bar con una boya bajo el brazo y una bolsa de plástico en la mano. Se dirige al camarero y le pide una copa.
El camarero curioso le pregunta: Oiga, ¿Me permite preguntarle que hace con esa boya? Es que, paseando por la playa me encontré esta bolsa de plástico, la abrí y vi una botella, la destapé y salió un genio que me concedió un deseo.
Venga hombre, que ya soy mayorcito para que me tome usted el pelo.
Que si, hombre, mire se lo demostraré. El hombre saca la botella, la destapa y aparece un genio muy solemne que le dice al camarero: ¡Te concedo un deseo, pide lo que quieras! El camarero casi sin contener la emoción exclama: ¡Quiero que me des un millón de pelas! ¡Concedido! Y al instante el bar aparece lleno de velas encendidas. El camarero atónito exclama: Este genio está un poco sordo, ¿verdad?? A lo que el visitante contesta: Mírame a mi con boya de 25 centímetros?
El camarero curioso le pregunta: Oiga, ¿Me permite preguntarle que hace con esa boya? Es que, paseando por la playa me encontré esta bolsa de plástico, la abrí y vi una botella, la destapé y salió un genio que me concedió un deseo.
Venga hombre, que ya soy mayorcito para que me tome usted el pelo.
Que si, hombre, mire se lo demostraré. El hombre saca la botella, la destapa y aparece un genio muy solemne que le dice al camarero: ¡Te concedo un deseo, pide lo que quieras! El camarero casi sin contener la emoción exclama: ¡Quiero que me des un millón de pelas! ¡Concedido! Y al instante el bar aparece lleno de velas encendidas. El camarero atónito exclama: Este genio está un poco sordo, ¿verdad?? A lo que el visitante contesta: Mírame a mi con boya de 25 centímetros?
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