Una vez un marinero fue donde su capitán muy asustado gritando:
¡Capitán, capitán, nos hundimos!
El capitán le contesta:
No chico, es que éste es un submarino.
Un día un señor se fue a una embarcación y el capitán le pregunta:
¿Cuántas anclas hay en un barco?
Y el señor responde:
Once
¿Qué? ¿Cómo que once?
Y el señor le dice:
Sí, porque siempre en un barco dicen, eleven anclas.